
mientras uno recorre la ciudad en el transporte público, suceden diferentes situaciones, que gracias a mi amigo Coqu3x me puse a analizar. Si bien para él es un mundo que quiere evitar, para mi, como buen psicólogo es un "analizar" de acuerdo a la experiencia que se puede vivir en los pocos (o muchos) minutos que te enfrentas a éste medio de transporte.
Estaba situado en el asiento delantero del minubus, para llegar a mi casa desde el centro de la ciudad (Av. Camacho). De pronto cerca al mercado Camacho el chófer detuvo el vehículo y una señora se acercó a la ventana (justo a mi derecha) y tomaron una conversación bastante entretenida. Para este efecto (S) será la señora que se acerca y (C) el chófer del minibus:
S: oye, qué es del Franz?
C: (con rostro pensativo) no se pues... cuando yo se estar viniendo, él sabe estar yendo!
Guzyfer®: (sonriendo) HABLATE BIEN!!!... Hablate bien!
Pasando por el lugar donde se encuentran oficinas de la Intendencia Municipal, cerca a la entrada a la calle que da a la Avenida del Ejército, un coronel de policía levantó la mano ipso facto, en un lugar donde el chófer yendo a 50 Km/h al ver el movimiento, frena el vehículo de manera abrupta, mira por el retrovisor derecho mientras maniobra para arrinconarse hacia la derecha para que el ayudante logre abrir la puerta y el nuevo pasajero suba, en ese momento un vehículo particular lo adelanta por la derecha lo que hace que el chófer vuelva a su carril, se detenga al medio de la calle y pueda en una maniobra más arrinconarse algunos metros más allá del coronel que estaba intentando obtener un medio de transporte.
El chófer logra parquear el vehículo unos metros más allá del coronel y éste muy enojado, sigue caminando en dirección contraria a la circulación del minubus. Para empezar que el asistente del chófer casi se baja a patearlo! y el chófer me mira y me dice "así siempre son estos abusivos, a penas me logro poner aquí y no entra, sabiendo que no hay parada aquí". Moví mi cabeza afirmando su observación, con una sonrisa por el suceso...
2 comments:
jajajajaja, oye changuex ni te cuento el otro dia que se subio un borracho en el trufi y nos conto a todo el trufi la historia de Obrajes, jajajajajajaaj
Pucha! Creo que voy a necesitar psicoanálisis cuando vuelva a utilizar el (ya olvidado) transporte público boliviano jajajaja
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