me acerqué lentamente a observarte, abrí la ventana y entré muy despacio para no provocar que despiertes. Me costó mucho el poder recostar mi cuerpo al lado tuyo porque tenía miedo de que despiertes. Te observo noche a noche en la perfección de la oscuridad.
Hubo épocas en que mi persona se sentía abatida por el cansancio de esperar lo incierto, que sentía incertidumbre por el posible suceder de las cosas...
Caminamos juntos, viendo el porvenir, haciendo la idea de no separarnos. Hoy, caminamos juntos.
A lo lejos en el horizonte veo la inquietud de tu caminar, a veces sé que no puedo alcanzar tu ritmo, sin embargo, caminamos juntos.
Los grados en los que trabajamos día a día nos dan mucho coraje para continuar la labor, que a veces nos enseña que las cosas deben acontecer de esta manera porque nos merecemos una oportunidad de seguir sonriendo.
Ayer ya no cuenta. No te felicité, o tal vez tardé. Pero eres parte de mi, desde hace tiempo.
- Y mañana?
Solo cuenta hoy!
- Por qué?
Porque hoy estás a mi lado y pensamos en detener el tiempo para no alejarnos ni un minuto el uno del otro.
- Te importa?
Tú eres mi elección!.
No comments:
Post a Comment