Hay momentos hoy en día que a razón de minutos la ausencia se apodera de todos los espacios de mi vida. Recuerdo hablarte de un gato plomo llamado Max y tú me decías algunas veces que mi gato negro no te dejó dormir por el calor que emanaba su cuerpo. Durante más de 2 años temí al virus y no pensé que él me arrebataría el pasar los últimos momentos junto a ti, no pensé que considerar cuidarte haría que no haya llegado a darte el último "hasta mañana" y susurrarte un "todavía".
He refutado cientos de veces las ideas que me has planteado, pero así me enseñaste a ser, perdí la sensibilidad de saberme afectado por problemas con la simple emulación "algo vamos a hacer", quién puede saber que de noche llegaba y te veía descansar cuando poco a poco dejabas de percibir con la vista el universo, No obstante, sin tener visión podías ver más allá de lo que tus sentidos detectaban, podías escuchar los sonidos de la necesidad y no importaba cómo estés tu prioridad éramos algunos seres en esta dimensión.
La última etapa del vuelo es en el aterrizar en un destino final, cuando empezaste a descender creo que tenías la idea de qué pasaría con esa visión futurista de predicción que te caracterizaba, han pasado varios días y aún sigo sin entender el gran misterio de aterrizar en un lugar y emprender un vuelo sin retorno hacia un lugar mejor según la fe. Hoy que emprendiste ese viaje hacia el Oriente Eterno, comprendo todo lo que una vez me decías sobre las personas; durante los años que precedieron tu despedida me hiciste comprender la importancia de haberte hecho caso hace 20 años atrás, no pude mostrarte el título de la maestría, pero la verdad quería demostrarte que sí se puede!, quería que te lleves ese recuerdo, ahora entiendo cuando batallabas con tu tesis, querías sentir lo que siento ahora, esa alegría de completar un objetivo trazado, siento no haberte podido ayudar, quería pero a veces más ayuda el que no estorba.
El 2000 me dijiste que podía tomar la decisión más adecuada para mi y quedarme donde esté, el 2007 apoyaste el que vaya a trabajar a otro país el 2010 volviste a apoyarme cuando me fui a otro departamento, en todas esas decisiones fuiste un pilar fundamental, porque donde yo iba sabía que aún te tenía y la mejor decisión que pude tomar todas esas veces fue volver y seguir disfrutando contigo este lapso de vida, que me parece corto pero al verte durante más de 2 años en cama tal vez para ti fue una eternidad. Para hoy, ya no hay por qué preocuparte de donde esté, estoy en el lugar correcto y si me toca afrontar el ir a otro lugar más alejado ahora te llevo conmigo a donde vaya.
Siempre me diste el mejor consejo, qué hacemos?, pues lo compramos hecho...
Se te extraña! créeme... se te extraña!
Tristes en despedirnos pero pronto te voy a volver a ver ma!. Me quedé con el último paneton que te compré... lo siento, hoy me lo comí!.
--
Guz
No comments:
Post a Comment